martes, julio 31, 2007


lunes, julio 30, 2007


CITY LIGHTS


La foto de City Lights de Ch. Chaplin "inspiró" el poema. En mi desconocimiento de la biografía de Chaplin recordaba solamente el nombre de una de sus actrices emblema: Edna Purviance, y le atribuí sin pensarlo la imagen. Pero no es ella. Se trata en realidad de Virginia Cherrill que en la época del rodaje de "Luces de la Ciudad" tenía 20 años. Se ha dicho de ella:


“…Pour le rôle de l’aveugle, il avait choisi une jeune femme de bonne famille de Chicago, récemment divorcée, Virginia Cherrill, âgée de vingt ans. L’inexpérience n’était jamais un handicap aux yeux de Chaplin; il voulait simplement des acteurs qui suivent ses instructions. Il fut impressionné par la faculté qu’avait Virginia de se faire passer pour aveugle. Il raconte qu’il lui avait conseillé « de regarder vers l’intérieur et de ne pas [le] voir ».
Ce ne fut pas une collaboration facile. Virginia est la seule de ses interprètes avec laquelle Chaplin ne put jamais établir un lien de sympathie. Plus de cinquante ans après, elle devait déclarer : « Charlie ne m’a jamais aimée, et je n’ai jamais aimé Charlie…”

http://www.charliechaplin.com/en/articles/20



Pero no importa. Mi homenaje puede ser , por tanto, para Edna o para Virginia. El sentido del poema será el mismo. Y una canción de fondo: "Il cielo in una stanza"

Una flor para tí.


Una flor para ti, Edna Purviance
Sostenida entre el pulgar y el índice
Que me llevo a los labios, ocultando
La angustia y la esperanza.
Una flor para ti, Edna Purviance
y el añadido piano a la mudez ajada
del rancio celuloide del tiempo ya perdido,
mientras suena una armónica
y el cielo puede abrirse en esta estancia.

Tus labios están mudos Edna Purviance
Como esta antigua cinta aún sin banda sonora
Y en mi mueca ridícula de Chaplin
Se asoma para siempre el llanto que suscita
Callada , tu respuesta
Mientras la luz amarillenta del proyector vetusto
Abrasa poco a poco
El quieto fotograma que ha enganchado sus dientes
Al preciso engranaje de la vida imparable
(aunque dentro del alma algunas voces hondas
protestan debilmente)

Pero cuando me miras
Palidecen las luces de la ciudad, Edna Purviance
Y estos tiempos modernos se detienen
Y el cielo puede abrirse para ti y para mí
En esta oscura estancia
Que no tiene ya techo ni paredes.
Una flor para ti, Edna Purviance
Que deshoja sus pétalos
Mientras suena la armónica
Y el fotograma fijo de la vieja película
Se quema irremediable sobre la quieta lágrima
Que asoma en mi pupila
Y tus labios ya siempre enmudecidos,
Edna Purviance.


lunes, julio 16, 2007


TCHANG.-



Tintin en el Tibet.-

Después de leer la noticia de un accidente aéreo en el Himalaya, Tintín tiene un sueño donde su joven amigo Tchang herido le pide ayuda medio enterrado en la nieve. Al día siguiente se entera por el diario de que Tchang viajaba en el avión siniestrado, y que no han encontrado supervivientes. Pero Tintín cree que Tchang está vivo y parte hacia Katmandú con el objetivo de organizar una expedición de rescate.



Tchang.-

Porque en mi fuero interno
otro hombre me habita
quizá mucho más joven
que lo que soy yo mismo,
tal vez con otros rasgos y otra lejana raza
que en el mismo momento en que escribo estas líneas
acaba de sufrir un accidente.
El vuelo en en que viajaba, sin que yo lo supiera.
sobre las cumbres altas, que hay en todas las vidas,
la juventud sagrada
donde todos los sueños se elevan imponentes
cubiertos de pureza,
se ha abatido de pronto , se ha estrellado …en el tiempo.
Y no se si éste joven que hasta hoy me habitaba
haya sobrevivido.
Pero no, Tchang no ha muerto!
Sobre la nieve helada de los años perdidos
alguna antigua bestia triste como un recuerdo
le mantiene con vida y le retiene preso.
Es preciso buscarle, contra todo pronóstico
porque se que aún vive.
Rescatarle del sitio perdido y olvidado
de la noche perenne que ha impregnado sus días,
de la caverna helada en donde ahora vive
en el duro camino de la ascesis …
que conduce hasta el Tibet del espíritu.
Oh Georges Remy, Fanny y Tchang en las cumbres
del Himalaya interno.
Yo soy Tintín, soy Haddock, soy el Migú
Yo soy la bestia triste que secuestra mis sueños
Pero soy ese joven perdido que aun me habita,
Soy Tchang y soy tú mismo!
La ilusión que aún no ha muerto!

miércoles, junio 13, 2007


Norberto, soñador, romántico incorregible, poeta, amigo entrañable,

navegante del océano de la vida, ha partido para una singladura definitiva.

Con este poema que le escribí en 2004, mi homenaje.

In memoriam.



A Norberto R. Matobella.-

Por los claros caminos que trazan las estelas
de espuma sobre el agua, capitán, hoy navegas
infinitos océanos borrascas y tormentas
que restallan, henchidas , poderosas tus velas;
dirigiendo tu nave con maniobra experta
y la mano segura al timón que gobiernas ,
lobo de mar curtido en trombas y galernas.
Sé , capitán, que has visto otras aguas inmensas
de playas escondidas con olas de turquesa.
Capitán, tu periplo, cuantas islas secretas
descubrió de centelleantes nunca holladas arenas! ;
cuantas conchas plateadas y caracolas nuevas
de nacar de arcoiris!, qué bellísimas perlas!
Has vencido en combate poderosas galeras
que cruzaron contigo sus armas mas abyectas
y vieron destrozados mástiles y cuadernas.
Tu travesía de ahora, de gaviotas se puebla
que saludan tu barco blancas como poemas
posándose en las bordas, en las jarcias y cuerdas,
de las anclas que afondas, en las gruesas cadenas.
Y en la calma ensenada donde tu rumbo llevas,
el amor que anhelabas la mañana primera
que hiciste al mar el buque, capitán, aún te espera!
Ideal como un sueño, puro como una estrella.
En el muelle del puerto en el que hoy fondeas,
los fieles marineros que siguen tu faena
te saludan con júbilo unidos en cubierta:
tu palabra es hermosa, tu deriva perfecta
tu magisterio cierto, preciosa tu experiencia;
Prosigue tu aventura, continúa tu brega !
¡Tu singladura es brava, capitán Matobella¡

domingo, junio 03, 2007


Sara Bernhardt. (Nadar)





TEATRO.-






I.-Luchino Visconti, el director de escenografía operística italiano no duda en expresar su admiración por “La Divina” María Callas, después de haberla dirigido en repetidas ocasiones, alguna de las cuales no ha sido ajena a los temas del teatro clásico: La Vestale, de Spontini, en el 54, Ifigenia en Tauride, de Gluck, en el 57; amén de otras: “Sonámbula”, “Traviata”, “Ana Bolena” Y sin embargo, le hubiese gustado dirigirla en Medea, interpretada ya varias veces en Florencia, en la Scala, en otros escenarios . Empeñado en mejorar su gesto y su presencia escénica, la cantante ha seguido casi siempre sus consejos pero algo no ha funcionado a la larga entre el escenógrafo y la “Prima Donna”. Algo en parte rebelde en la actitud y los ojos profundos y afilados de la diva, algo oscuro en su voz.María Ana Sofía Cecilia Kalageropoulos, María Callas, canta hoy en el teatro de la Scala de Milán, Medea, de Luigi Cherubini bajo la dirección de Tulio Serafín, su actual y entrañable director de escena, junto a Miriam Pirazzini y Renata Scotto. Corre 1957; no es la primera vez que interpreta la ópera y no será la última.Maria Callas , como siempre magnética, su voz audaz, arriesgadísima, incluso, solo en apariencia, fuera de control. Exigiendo un salto cualitativo en el oyente para intentar seguirla y situarse cerca de la altura donde llega. Y una vez alcanzado el lugar privilegiado comprobar la imposibilidad de retorno. Tal vez a partir de ese momento todas las demas voces de otras sopranos parecerán pálidas, roto el molde de lo que tradicionalmente pueda significar el término “Bel Canto”. Lograda la belleza de una unión perfecta entre el texto y la música, el intento dramático cuajado finalmente en la verdad de una emoción creible sentida interiormente.Una estela de sombra nubla la mirada de María y aun manteniendo el timbre de las notas, su voz adquiere resonancias desatadas y antiguas. No es el público solo el que cree firmemente que es Medea, sentenciando su némesis terrible contra Jasón, Glauce y Creonte: - “ A morte l`essecrato autor del mio tormento! “ - , es también ella misma quién lo cree. Ya no es ella, enajenada su presencia mórbida, inmóvil sobre las tablas de la escena, sin mirar al director de orquesta, cantando con furor extraño, como si el personaje se hubiese adueñado totalmente de su voz, de su lento y meditado movimiento . Sus dedos se cierran en torno a la empuñadura de la teatral espada, pero sus propias uñas hacen presa en su palma y no se advierte que el rojo de la sangre ficticia de la espada es real en su mano finalmente apoyada en el fuste veteado y negro de la marmórea columna.




II.-Sobre la placa de mármol, Alphonse Mucha, que con dibujo, potente, compositivo y definido, está marcando pautas en el estilo decorativo en boga, el llamado arte nuevo, bate la espátula con rapidez y con pericia aproximando progresivamente el color de la tinta que deberá utilizar sobre la piedra litográfica al tono requerido para el fondo del cartel anunciador de Sarah Bernhardt. Un rojo intenso, se diría casi específicamente sangriento, se extiende ya sobre la bateria de rodillos de entintado. Y la prensa tracciona a buen ritmo la piedra que imprime este color final rematando el cartel de formato alargado, logrado el cromatismo crepúscular, rojo y sombrío, tras la figura alucinada y pálida de la protagonista, Medea, la cabeza rodeada de atributos solares, mientras un velo violeta y funeral esconde parcialmente su rostro, el brazalete metálico alargado en torno a su antebrazo izquierdo con forma de serpiente cuya cabeza, presta a la venenosa mordedura, se apoya sobre el dorso de la mano de la sacerdotisa y la afilada espada ya cubierta de sangre, apunta hacia los cuerpos de los hijos muertos, tendidos a sus pies. Mucha vuelve a la imagen de su modelo Sarah Bernhardt con quién ha firmado un acuerdo para realizar durante 6 años los carteles y la publicidad de sus representaciones teatrales.Sara Bernhardt, ya desligada de la Comedie Francaise, entronizada como primera actriz en la compañía del Teatro Odeón de Paris por su director Duquesnel al que cuenta ahora entre sus admiradores mas fervientes y rendidos. Entregada a la tarea dramática intensa y profesional de todo el grupo que trabaja con ella en el Odeón, con una larga lista ya de obras teatrales en su haber… los autores contemporáneos, Alejandro Dumas, Victor Hugo y también los clásicos : Moliére, Racine, y ahora Corneille, su personaje de Medea , vengativa y terrible , con la que siente afinidad inexplicable, que torna su registro expresivo, su voz sublime, dos octavas por las que se desliza habitualmente con fluidez y con soltura totales, en una tesitura de resonancia lúgubre, que le lleva involuntariamente hacia zonas ignotas de su experiencia escénica.Sara Bernhardt se sienta casi en la embocadura de la escena ante el decorado, como si verdaderamente el peso terrible del doble asesinato cometido le pesara insoportablemente. El largo peplo blanco se desata bajo su pecho. El cabello despèinado y revuelto, las dos manos crispadas y tensas sobre su rodilla derecha sostienen aun la espada ensangrentada, teñida de rojo con un tinte oscuro y líquido que esta vez el atrezzo ha sabido hacer mas verosimil que otras.. Y fija su mirada perdida mas alla del fondo del aforo del Odeón. Desde la concha resulta cada vez mas audible la voz del consternado apuntador perplejo ante el silencio prolongado de la actriz que debería ya continuar sus frases y permanece sin embargo silenciosa e inmóvil con un extraño y trágico semblante y la mirada hundida en la palidez cruel y enajenada de su rostro. - “Je serre dans mes mains la glaive qui a dejá frappé mes enfants!” - La misma espada empuñada con denodada furia por los Parisinos en el tiempo de la Revolución de la Comuna. El tiempo del odio y de la guerra…




III.-En medio de los años de guerra con los Persas, obstinados en el ataque a las polis griegas, incluso tras su derrota en Maratón y tal vez en el momento de su derrota en Salamina, Eurípides aún se reúne con algunos amigos, teniendo la ocasión de salir ocasionalmente de la apartada gruta donde vive, donde escribe, para escuchar la sosegada pero aplastante lógica de los que otros mas tarde llamarán sofistas. Para cambiar ideas y opiniones, mucho mas allá de lo socialmente aceptado, de lo oficialmente establecido. Para charlar con Sócrates, para oir a Protágoras diciendo en su discurso “Acerca de los dioses” no poder saber de su existencia o no, habiendo sobre este y cualquier otro asunto dos discursos opuestos, uno a favor y otro en contra y haciéndose en este tema del discurso mas débil el mas fuerte. Para seguir con interés creciente la opinión de Anaxágoras, atento a los fenómenos celestes, sobre el Sol, la Tierra y los planetas, de Hipócrates sobre la naturaleza de la fisiología humana y la ética de su valoración y tratamiento, cuando la sociedad no duda ni por un instante de los dioses y los mitos homéricos.Los dioses, que justifican y explican convenientemente un furor que es solamente humano, una pasión que cede a los instintos primarios, más oscuros, potentes y desatados, sin posibilidad de freno, los temas que en su punto de vista, deberían tener algún día otro análisis: los mitos; la condición de las mujeres, Hécuba, Andrómaca, Medea. Medea… la mujer que se subleva contra lo que es objetivo sometimiento a la arbitrariedad y dominio del varón. Medea hija de Hécate, nieta del Sol, hermana de la propia Circe, la que retuvo con su magia a Ulises; Medea, asimismo hechicera, presa del amor por Jasón, jefe de la expedición de los Argonautas a la Cólquida, donde le ayuda a conseguir el Vellocino de Oro, sin reparar en medios hasta el asesinato. Que regresa con el héroe a Corinto, creyéndose su esposa, y donde sufre su traición fría y calculada cuando éste la rechaza para casarse con Glauce, hija de Creonte, quién ademas decreta su destierro. Medea, que planea y ejecuta, ante el agravio insoportable, una venganza salvaje, desmedida, absoluta.Medea, desgarrada por un odio sobrehumano, que mantiene una pugna fatal consigo misma intentando suplicar a su interno deseo de venganza, el perdón para sus propios hijos y sucumbe a su proyecto asesino, mucho mas fuerte su pasión desbordada que su amor materno, pretextando que otros, con menos piedad que la que ella como madre siente, puedan ejecutar mas tarde la sentencia horrible,y porque ella que les dio la vida, tiene tambien derecho a arrebatársela…Desdichada mujer! Cúmulo de tristeza, llevada por un dios hacia este intransitable oleaje de desgracia! Y madre desdichada, dispuesta a asesinar a los hijos habidos de un esposo traidor, funesto y humillante. Medea, trastornada de horror, que acuchilla breve y eficazmente. Erguida sobre un túmulo de soledad y espanto. Advirtiendo quizá que la piedad impregna previamente a la sangre, la punta de la espada que gotea de rojo sobre los cuerpos de los hijos tendidos en la tierra.




IV.-La pluma con el que el autor griego traza sobre el alisado rollo vegetal quiebra su punta dejando un rastro rojo de tinta que interrumpe de súbito la cuidada escritura. E incluso él mismo, que hará huir a su protagonista, tras su crimen odioso, en un carro celeste de serpientes aladas, como fín de su drama, parece finalmente refugiarse en el mito, intentando apartarse de un final tan oscuro y absurdo, sin sentido ninguno ante medida de dolor y locura tan altos e insufribles , de un final mas real, mas vérídico, no ya para Medea y los seres que odia, sino tambien para todos los hombres, como la propia muerte. Cuando el coro ha callado y el telón cae definitivamente sobre los personajes y la embocadura del teatro.




Alfredo Piquer. 25 Septiembre 2002.




jueves, abril 19, 2007



PALABRAS TRANSPARENTES.-


Narciso Tomé , escultor y orfebre realizó el llamado transparente de la catedral de Toledo, una de las obras maestras de la escultura en fusión con la arquitectura y la pintura del barroco Español. A través del lucernario circular abierto entre las imágenes esculpidas se adivinan otras imágenes pintadas como en una continuidad que hubiese tomado cuerpo estableciendo una conexión entre el cielo y la tierra.
Se dirá que las palabras tienen siempre cierto grado de transparencia porque desde que el hombre articuló sonidos distintos para denominar a las cosas, las palabras siempre muestran bajo su cristal un significado.
Aunque hay palabras crípticas (que viene, igual que cripta, de oculto), e incluso herméticas, que quiere decir algo así como cerradas. Aunque creo sinceramente que las palabras deberían ser siempre herméticas porque hermético viene de Hermes que como se sabe era el mensajero de los dioses olímpicos, y siempre deberían llevar mensajes. Pero parece que Hermes, en opinión de algunos, le daba también a los misterios y de ahí. Pero bueno , ya se sabe que efectivamente las palabras tienen también algo de misteriosas
Palabras transparentes como la imagen virtual de una pantalla líquida de ordenador porque detrás hay un sinfín de mundos. Pero, para transparentes, los mundos solamente imaginados o los sueños. Tanto si soñamos dormidos como despiertos.
Hay tejidos de una riqueza y de un lujo extraordinarios que revisten a los que los llevan de gran importancia y superioridad sobre los demás, lo que pasa es que al final resulta que son también completamente transparentes y dejan ver lo que en realidad hay debajo.
Hay palabras transparentes y redondas como hostias. Como el ying y el yang taoístas que se superponen y participan uno de otro.
Palabras transparentes como el agua, palabras diáfanas como el cristal. Es verdad que hay cristales oscuros, como también hay miradas opacas pero hay miradas transparentes que no engañan.
Una de las palabras más transparentes es la música. Tanto que no se ve, solo se oye. Eso sí, después se ve con el alma y adquiere y toma mil formas que muchas veces ni siquiera se sospechan.
Palabras transparentes las de la Ninfa Eco cuando Narciso se mira en el reflejo del agua enamorado de su propia imagen y dice a la ninfa: "No te quiero" y ella repite una y otra vez sus últimas palabras diciendo:"... te quiero, ... te quiero, ... te quiero"
Hay palabras transparentes por su misma belleza como Cielo, Agua, Eternidad, Pan, Beso, Caricia, Perdón, Felicidad, Amor, Alma, Libertad, Bondad, Justicia ... muchas ... y hay palabras que si se tocan se deshacen como alas de mariposa, palabras que se suben a la cabeza como el vino , pero no hay que fiarse, porque hay palabras como licores que a pesar de ser completamente transparentes son ardientes como el fuego y calientan el corazón o lo reducen a cenizas.
Para palabras transparentes las de la poesía que tienen un poco de todas y cada una de estas cosas,
algo de mensaje, algo de misterio algo de traje maravilloso que deja ver desnudo al que lo lleva, algo de licor que se sube a la cabeza, algo de puente entre el cielo y la tierra .

18 Abril 2007

viernes, abril 13, 2007

El Grupo de Poesía del Aula de Encuentros en el Círculo de Bellas Artes le invita a su próximo Recital de Primavera



PALABRAS TRANSPARENTES



miércoles 18 de Abril a las 20.00 h.

en la Sala Ramón Gomez de la Serna



Círculo de Bellas Artes

c/ Marqués de Casa Riera 2 Madrid

jueves, febrero 08, 2007

El Grupo dePoesía del Aula de Encuentros
en el
Círculo de Bellas Artes
le invita a su próximo Recital de Otoño

DICCIONARIO DE ANÓNIMOS

21 Febrero 20.00 horas Sala Maria Zambrano (5ª planta)

Círculo de Bellas Artes
c/ Marqués de Casa Riera 2
Madrid

martes, diciembre 19, 2006

Arte y Zoología.-

Los pintores, los escultores, los artistas, sobre todo los más jóvenes, hoy, lamentablemente, los no tan jovenes, por miedo a quedarse desfasados , a no ser reconocidos o a perder el carro de la sensibilidad y de la historia,se lanzan a imitar los ultimos movimientos de moda calificados hipócritamente por el mercado burgués y especulador como vanguardistas. No se dan cuenta que corren ellos solos a meterse dentro de las jaulas que aprisionan y matan la libertad del arte. Que se encasillan dentro de una palabra y se obligan a realizar una obra de formulas, esclerotizadora y castrante.

Los animales a los que la inmensa mayoría de la gente se para a contemplar son aquellos que están presos dentro de las jaulas o en el interior de los reducidos espacios acotados de los zoológicos. Aquellos que viven verdaderamente en libertad y son verdaderamente salvajes sin ningún grado de domesticación son los que viven en las sabanas, los bosques o los océanos, aquellos que no son vistos por nadie sino raramente por algún privilegiado que tiene la posibilidad y el juício de acercarse o adentrarse en el desconocido terreno del Arte.


Arte y Poder.-

Lo más terrible es empezar a pensar que el Arte es inoperante o ineficaz, que todo su lenguaje es superficial y no incide ni aún con la mayor novedad o violencia de sus imágenes en un posible cambio del mundo. En una palabra, que no sirve para nada. Ello es producto de la absoluta manipulación y "compra" que ha sufrido por parte del "Sistema", hoy más que nunca.

Se dice que el "Gran Arte" siempre se hizo por encargo de los poderosos; que el Arte siempre ha estado vendido al dinero y al poder. La burguesía materialista, egoísta hedonista y opaca ha desactivado hoy en día la potencia revulsiva y la altura espiritual del Arte, vaciándolo de contenido y recluyéndolo en la cloaca de las galerías. Reduciéndolo a un mero gesto mínimo de agonizante o escéptico que no tiene nada que decir.
Pero el mundo está lleno de imágenes y está lleno también de hombres que viven y que sufren, que necesitan un apoyo para su redención humana. También con la ayuda de la denuncia que es capaz de plantear la cultura y el Arte.

No se trata, pues, de asustar o escandalizar a los burgueses hipócritas, aparentemente bienpensantes. Ellos oprimen a los pueblos y matan el espíritu. Ya no se asustan de nada. Se trata por el contrario de buscar un lenguaje perfectamente inteligible y común, comprensible fácilmente para la mayoría. Para decir cosas que entienda todo el mundo. Para quitarles el Arte de las manos y de su manipulación castrante, como un código críptico para iniciados, vacío de contenidos como una lengua muerta, deliberadamente adormecido y aniquilado.

sábado, noviembre 25, 2006







ESTIBA.-

Es tiempo de empezar una nueva singladura, de cubrir el pasado con viejos lienzos y ataduras sólidas que oculten para siempre otras identidades ya inservibles. Es tiempo de cumplir con presteza las órdenes que suenan interiores y largar las amarras , desatar los cabos, subir a las jarcias y desplegar las velas. Navegar, hacernos a la mar, al viaje, al aire, con ansia de futuro, tajando en dos el agua, el cielo, es necesario. Tan solo es condición una correcta estiba, para apilar la carga, el bagaje personal acumulado. Porque de todo ese equipaje estamos hechos. De otros fardos antiguos, amarrados por sogas y cubiertos de amarillentos y acartonados lienzos. Aun sobre la piel la sal de otros océanos. Una correcta estiba para que quepa en los ojos, el corazón y en la memoria el bagaje de otros viajes, de otros mundos todavía lejanos, de otra experiencia nueva, de otros paisajes , tal vez de otra felicidad ,de otra belleza ...

domingo, noviembre 19, 2006


















A Thor Heyerdahl.-

Sumo mi voz , Odín, a la de los Eskaldas
que en los Edda cantaron las hazañas de antaño.
Avezado en combates contra fuerzas oscuras
desde barcos de aire, medusas sobre el viento,
defendiendo los bosques, los fiordos y las rutas
marinas del crepúsculo mineral y temido
donde termina el mundo y los mares se vierten
a plomo en un abismo insondable y vacío,
el último testigo de las sagas del norte
navega entre la bruma sobre un drakkar vikingo;
bellísima a su lado una walkyria trágica
resplandece en la senda final hacia el Walhalla.

En el principio fueron las eras solitarias y frías.
Puentes de hielo inmenso sobre los continentes
vieron cruzar audaces cazadores de pedernal y estopa
de ojos oblicuos y de piel amarilla
tornada en cobre y verde por obra de milenios
de glaciares, ceniza, de salitre y de océanos,
tras las huellas sin número de los mamuts lanudos,
los bisontes, los renos, los uros, los caballos
de roja y encendida carne palpitante,
de hueso útil, de codiciada piel abierta:
las ingentes manadas de estampida de trueno.
Siempre hacia el sur con asombro de bosques
y de lagos y de espíritus tallados en los troncos,
hacia extensas llanuras surcadas de canales
donde brotan las ciudades de jade y obsidiana
de dioses como aves y serpientes de plumas
hacia itsmos de selvas esmeraldas
donde rampan jaguares y acechan anacondas
e ignotas fortalezas se encaraman sobre cumbres
australes donde vuelan los cóndores
siguiendo al sol a alturas indecibles.

Ocultos en antiguas escrituras rúnicas
se esconden los crípticos mensajes,
de laberintos de trazos circulares
grabados en las rocas,memoria indescifrable
de sendas estelares y de derivas naúticas
sobre mares de estrellas, de expertos navegantes
de recuerdo perdido venidos a la tierra en épocas olvidadas .
Desde la costa abrupta donde surgen de súbito
las naves afiladas como dragones ávidos
y hunden la larga quilla que saquea el abismo
para adentrarse sin pausa entre la niebla,
un ancestral guerrero rastrea otras estelas
sembradas en los mares de la historia del mundo.

Para mostrar con hechos, probar con propio esfuerzo
que desde el altiplano, desde la altura aún viva
del tornasol altivo del nevado Illimani,
desde el oro labrado donde habitan,
los dioses angulares, geométricos, con horror al vacío,
cercenado su brillo descendieron
con ansia de archipiélagos de estrechos no surcados
para bogar a lomos de peces vegetales
contra distancias y vientos y mareas
hasta encontrar la tierra de coral y volcanes
las puertas, las entradas soñadas en secreto
al utero materno, la boveda celeste
el retorno anhelado a un nuevo nacimiento
como Kon Tiki y Maui, para unir cielo y tierra
siguiendo al sol, que renace por siempre
más allá de la suma de todo el oleaje.

Tatuados sacerdotes, inspirados chamanes
con las orejas largas, revelaron secretos
ancestrales ocultos, centenarios recuerdos
del futuro, guardados desde tiempos remotos
por los genios del mar, los Aku - Aku
en los mitos tabúes de las múltiples islas.
Quién levantó las extrañas hileras,
desde cuándo los Moais misteriosos,
los pétreos gigantes,los silenciosos dioses
de roca contemplando el océano ausente
que asciende sin frontera y gira constelado
de astros naufragados en torno a las escalas
de las altas pirámides que la selva sagrada,
verde y enfebrecida devora sin descanso
ni cuartel ni resquicio?

Qué historias contarían los gigantes galápagos,
las horrendas iguanas, los pájaros marinos
si apenas fuese suya la memoria perdida
del destello, la imagen fugaz e incomprendida
de una balsa de juncos cruzando el horizonte,
inmóviles los ojos bajo el sol de los siglos
sobre las rocas puras barridas por la espuma.

Para mostrar con hechos que en el tiempo remoto
de los dorados reyes de antiguas dinastías,
marineros de bronce y palabras de piedra
en navíos fluviales desde el delta anegado
se adentraron en las olas oscuras al oeste
siguiendo al sol que renace por siempre.

Tal vez sobre las tierras emergidas de Atlántida,
antes de que las aguas cubriesen sus altares,
acosando volcanes de semblante de nieve
en cuya entraña cúbica quieren dormir los dioses,
desde el inmenso Nilo, el propio dios del Sol, Ra,
atravesó el océano y trazó poliedros
de apilados sillares de hiladas sin respiro,
de sangre y de sudor de arenisca
enigmáticos, sellados como tumbas,
sacrales como templos, sangrientos como aras,
mas allá de la suma total del oleaje.

Dioses pálidos, extenuados, sedientos
de habla ininteligible, venidos desde lejos,
hasta la arena firme que resume el planeta.
Qué estrellas escrutaron sobrecogidos, lívidos
bajo la noche interminable y líquida:
la Polar y la Cruz y los faros del cielo
que traicionan al mar y que delatan
el Norte, el Sur, el Este y el Oeste.
Viva leyenda de los dioses blancos
con saber de pirámides y tumbas escondidas
con infinito asombro insomne descifrando
calladas lejanísimas estrellas giratorias
en lo inmenso de la noche esférica y bruñida.
Como Ulises oyendo, atado al mástil
la irresistible música que canta el universo.

Oh Dios, oh Dios! cuándo olvidaste el mundo?
Qué hado ineluctable nos conminó al exilio?
A qué lugar remoto nos llevó tu designio?
Nada fue fortuito. No sucedió impensado.
Él fue, Thor Heyerdahl el último.
Hombre de dios, hijo de un dios, él mismo un dios
en tránsito perenne hacia la nada.
Nauta de cielos de agua en búsqueda constante
de los borrados rastros de antiguos navegantes
del cosmos, nautas del firmamento que reposan
cubiertos por las lápidas de relieves labrados
de máquinas extrañas bajo los templos Mayas
o efímeros sepulcros silenciosos y azules
de lava transparente de pólipo y madrépora.
El mar jamás opaco, abismo deslumbrado.
Soledad cenital, piel de costra abrasada;
singladura solar de líquido lapislázuli
implacable de oro, de sed y de salitre,
de macerados juncos de papiro
empapadas totoras podridas y escoradas
de navío agotado, agonizante, hundido
en brutal travesía mas allá de sus fuerzas
con juramento firme de caña entrelazada
que desdeña escrituras no trazadas sobre agua
hasta alcanzar su meta obstinada e intensa.

Thor Heyerdahl de nuevo reembarcado,
sobre viento que empuja su ruta hacia el Walhalla
para probar con hechos una antigua teoría
y demostrar sin duda que en el frágil navío
del escaso bagaje de la vida,
la desvalida desnudez humana
el hombre podría tal vez atravesar indemne
su último oceáno y burlar los abismos
de agua oscura insondable y alcanzar otra vida
en las islas que emergen brillantes en el cielo,
vencidas para siempre las olas de la muerte.

El Grupo dePoesía del Aula de Encuentros
en el
Círculo de Bellas Artes
le invita a su próximo Recital de Otoño

LA HERIDA DEL VIENTO


22 Noviembre 20.00 horas
Sala Valle Inclán (5ª planta)
Círculo de Bellas Artes
c/ Marqués de Casa Riera 2
Madrid

domingo, noviembre 05, 2006

Pentesilea.-

Eres hermosa y altiva cuando matas,
cuando asesinas fría, premeditadamente;
cuando paseas orgullosa mi cadaver ante el muro
atado a la trasera de tu carro de guerra.
Así es de insultante tu venganza.

Pero dime qué es lo que yo maté en ti,
que agravio ha suscitado esta ingente revancha.
Si aún en la agonía escucho la invectiva
de tu acopiado y oculto menosprecio.
Porque pasé el tiempo en que admiraba
tu gloria de deidad extraña y sanguinaria
oyendo los graznidos de los cuervos
y sin embargo ajeno a la creciente sombra
cerniendo mi mirada.

Devuelve mis despojos que has guardado
en tu poder como un trofeo;
desata mi destrozo en carne viva,
devuélvelo a los míos
que puedan darme honores funerales.
Porque sé que por mí, tu igual en el combate
al que determinaste dar la muerte,
se verterán tus lágrimas.
Ya no tremolará al viento tu cimera,
ya no relincharán soberbios tus caballos.

Y aunque sea, impalpable, ya ceniza en la pira,
alguna gratitud albergarán por ti
mis restos calcinándose;
y olvidaré que fuiste mi asesina,
y te amaré , no obstante, mientras ardo.
Me amarás tu también en el remordimiento
de guerrero que aún no se habitúa a la matanza.
Así será de amarga tu victoria!
Y no sabré si un dardo guiado por los dioses
se clave en tu talón hiriéndote infalible.
Porque ya estaré muerto
y tu serás hermosa para siempre,
inmensa tu belleza asesinándome!
“AN DIE FREUDE”
“A LA ALEGRÍA”
A Schiller, Beethoven, KLIMT

Alfredo Piquer Garzón le invita a la lectura de su poema “An die freude” dedicado a los frisos de Gustav Klimt en el ámbito de la exposición “La destrucción creadora” de la
Fundación Juan March


Fundación Juan March El día 15 de Noviembre (Miércoles) 2006
c/ Castelló 77 28006 Madrid A las 18.30

viernes, noviembre 03, 2006

Otra historia. ( A Homero, confiando en su indulgencia)


Durante muchas noches soñé sobre cubierta
que tejías paciente el sudario de Laertes
en el telar antiguo donde urdiste
nuestra historia de amor ;
que en silente secreto deshacías lo hecho
engañando el apremio infame de tus pretendientes.
A través de las islas y en el tedio espantoso
del océano frío y la lluvia de invierno
que empapaba las tablas de la ligera nave
pude escuchar el canto dulce de las sirenas
que volaban en torno al alto mástil
donde me ataron firme los viejos camaradas
y que alivió el terrible tiempo de soledad
y vacío que me dejó tu ausencia.
Decían que eras fiel, que me habías amado
sinceramente y me amabas aún y me esperabas
anegada de mi mismo vacío, con los ojos en lágrimas.

Y nunca llegué a Itaca
a comprobar fehaciente tu explicación extraña
la traición que ocultaste a aquel poeta ciego
que contó nuestra historia,
el relato imposible que sobre las rompientes
susurraron piadosas las aladas sirenas
de tu fidelidad tejida y destejida
de sudor y de besos y de olvido de lotos
y constantes huídas como golpes de océano;
a constatar de cerca tu delirio de amantes;
a destejer yo mismo la complicada urdimbre
de toda tu mentira, el oleaje adverso,
el viento veleidoso, oscuro y el silencio
con que alejaste siempre mi nave de la patria.

Días Soleados


Desde Nürnberg a Antwerp, Albretch Dürer viaja despacio. Pocas jornadas bastan para alcanzar su meta. Pero no tiene prisa; en Amberes esperan importantes motivos: su gremio de pintores y su viejo maestro Quintín Metsys y el reflejo dorado que brilla en el aceite, la química secreta de la pintura al óleo.

Recuerda su regreso desde Italia y a los artistas italianos, a Mantegna, a Luini y al propio Leonardo; en los ojos , en los pinceles, el paisaje profundo y soleado de la Lombardía.. El color transparente de las aguas fluviales, de las campiñas verdes y los montes granates bajo el cielo violeta , translucido, soleado en el amanecer de Innsbruck, ya tras los Alpes.

El bosque se cierra poco a poco. Ante sus ojos todas las flores silvestres, las campanillas , los “dientes de león”, todas las altas hierbas. En este paisaje de floresta un caballero se le cruza en silencio, lleva el arnés de guerra de quién debe librar el combate mas enconado que no es otra cosa que soslayar la muerte. Quizá la del espíritu. Sobre el caballo que lleva a la batalla, el caballero ignora el rostro monstruoso de la angustia del tiempo que transcurre implacable como la arena que cae en la clepsidra.

Y al borde del camino una figura alada reflexiona extrañas geometrías, escalas para ascender a mundos ignorados, quien sabe si cercanos a una estrella, extrañas inscripciones sobre el balance final de la existencia que han sumido su rostro melancólico en bruñidas soledades cenitales.

A través de las vidrieras emplomadas del estudio de Fausto, entran oblícuos los rayos de un día luminoso. Se abren paso en silencio rompiendo la penumbra, dividiendo la sombra. El sabio y alquimista ha hallado finalmente el resplandor que trasmuta la materia concreta en arte y en espíritu. Mientras Rembrandt Van Rijn es testigo del hecho sobre una lámina metálica de cobre que barniza y dibuja con puntas y buriles. Fulge el sol en la irisada plancha alisada y rojiza estableciendo un pacto secreto que ata para siempre al maestro a la gloria.

Tras las altas ventanas amanece despacio y en la línea del alba un punto diminuto se aproxima y se agranda poco a poco aumentando el sonido de sus motores roncos. Un “as” del aire , un piloto avezado tripula su aeroplano sobre las nubes rojas, amarillas , violetas; sobre el avión de caza como un arnés de guerra que hace frente a la muerte, defiende la nobleza de un ideal quebrado de libertad y de justicia, abatido por los negros arúspices que han impuesto su égida implacable posponiéndolo todo a otro tiempo improbable del que nadie regrese para pedirles cuentas de todo su artificio. Sobre las nubes blancas el sol de la mañana le señala preciso la ruta de un exilio hacia otros hangares donde los días brillan , allá, sobre el oriente.

Viaja despacio. Pero no tiene prisa; el viaje es un trasunto de la vida, el tránsito es metáfora de la actitud del hombre ante la naturaleza y el mundo, ante el único sentido de las cosas: su bondad, su belleza. Pero cerca de Antwerp , Albretch Dürer medita cuando la claridad rosada de la aurora revela un día nuevo, que nace sobre todos los seres que despiertan a la vida y que heredan el mundo, y también lo iluminan con la luz tenue, renovada y distinta, de la ternura y el afecto, cuando la tierra exulta y fulge la campiña, cuando esplende la hierba, ante los ojos del viajero, del artista, como en estos días ya plenos de sentido, felices, soleados.


Alfredo Piquer Garzón Oct. 2006